¡Oh, qué feliz día, diario querido!
¡Cómo te he echado de menos!
Hace dos semanas vino a verme un amigo de España y no se fue hasta ayer. Estoy agotado; ya se sabe que los meridionales son seres inquietos y no saben estar relajados leyendo un libro o tomando un café. Manuel (que incomprensiblemente insiste en que le llame Manolo) me ha contado que incluso toman el café de pie, en la mismísima barra del bar. Ha querido que realizáramos actividades sin descanso, y que hiciéramos las comidas muy tarde. Luego, al acabar el día, él se relajaba fumando cannabis, que allí está permitido, y yo dormía poco debido al estado de mis nervios.
Además no ha parado de hablar durante el tiempo que ha estado aquí. Me explicó cosas muy interesantes de su país, que prometo contarte cuando me halle recuperado.
Por todo ello no he podido castrar a mi gato, que ya tiene la edad y empieza a sentir ese cosquilleo del apareamiento.

Yo he tenido varios gatos anteriormente, y siempre que ha habido que castrarlos he recurrido a los servicios de un castrador profesional. Sin embargo, mucho me temo que esta vez tendré que hacerlo yo mismo con la ayuda del manual del Dr. Prinzhorn Remove the testicles of your own cat, puesto que mi castrador habitual está de viaje por el extrangero.

Hace dos semanas vino a verme un amigo de España y no se fue hasta ayer. Estoy agotado; ya se sabe que los meridionales son seres inquietos y no saben estar relajados leyendo un libro o tomando un café. Manuel (que incomprensiblemente insiste en que le llame Manolo) me ha contado que incluso toman el café de pie, en la mismísima barra del bar. Ha querido que realizáramos actividades sin descanso, y que hiciéramos las comidas muy tarde. Luego, al acabar el día, él se relajaba fumando cannabis, que allí está permitido, y yo dormía poco debido al estado de mis nervios.
Además no ha parado de hablar durante el tiempo que ha estado aquí. Me explicó cosas muy interesantes de su país, que prometo contarte cuando me halle recuperado.
Por todo ello no he podido castrar a mi gato, que ya tiene la edad y empieza a sentir ese cosquilleo del apareamiento.

Yo he tenido varios gatos anteriormente, y siempre que ha habido que castrarlos he recurrido a los servicios de un castrador profesional. Sin embargo, mucho me temo que esta vez tendré que hacerlo yo mismo con la ayuda del manual del Dr. Prinzhorn Remove the testicles of your own cat, puesto que mi castrador habitual está de viaje por el extrangero.

Es un manual del año 1872, pero por suerte es un libro ilustrado y de fácil comprensión. Mañana mismo iré a la ferretería a comprar las cosas que necesito.

