October 15, 2004

Deja que te cuente, diario mio

Hoy me he lenvantado y mientras me cepillaba las encías he tenido muchas ganas de ir al campo. Al principio he dudado de si ir o no, pues el campo no está cerca de mi casa sino lejos. Pero las dudas se han ido desvaneciendo debido a mi estado tardo y perezoso hasta desaparecer del todo cuando me han servido el café. Después de dos tazas me he determinado a hacer una pequeña excursión.
Donde vivo ahora es otoño, y como sabes es una estación que en el hemisferio norte precede al invierno y ya refresca más que en verano, que es la estación anterior. Durante el otoño las hojas de muchos árboles caducifolios caen y el paisaje es de un color diferente según el día, pero en general algo más marrón u ocre que en verano o invierno. La fauna también es variable según las regiones, pero en general hay menos moscas.
Pues bien, yo he visitado un pequeño lago. Allí había ranas y otras cosas. Y entre las ranas que ya se habían desarrollado hasta haberles desaparecido la cola había un sapo cuyo desarrollo rozaba lo raro. No sólo se le había vuelto la respiración pulmonar (como a todos ellos) sino que había ido más allá y tenía un sentido de la melodía ciertamente inusual. Tanto es así que le he hecho este apunte del natural, en el que él ha posado muy amablemente con su violín.
(c) José Luis Salaz MMIV

1 Comments:

Anonymous kaotot said...

Está claro ese sapo es un "Sapo músico". No le intentes dar un beso porque se convertirá en un "Sapo político" y empezará a recitar discursos y te pedirá que le votes.

Lo mejor que puedes hacer es buscarle la "Sapa Bailarina" que les gusta mucho bailar alrededor de los "Sapos Músicos". Si a la "Sapa Bailarina" le das un beso esta se convierte en "Sapa Presentadora de Televisión" y te hace un programa en directo.

¡Qué misteriosa puede llegar a ser la naturaleza!

01 December 2005 15:50  

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